¿Poder o capacidad de conexión?

Por Adrián Ruiz de Chávez — Cápsulas de Liderazgo CLC

¿Poder o capacidad de conexión?

Histórica e ideológicamente ha habido un obstáculo que inhibe la adecuada valoración del talento femenino y las ha mantenido separadas de posiciones de gobierno. Es la idea de los atributos del macho alfa como claves en el ejercicio del mando: El líder ha de ser fuerte, dominante, poderoso, agresivo, con clara capacidad de control. Es una visión que asocia al liderazgo con el poder. 

¿Pero qué ocurre si como atributos esenciales de gobierno privilegiamos la capacidad de escucha y diálogo, la capacidad de conexión interpersonal y de encuentro, la sensibilidad, la capacidad de negociación, la inteligencia emocional, la creatividad, el pensamiento lateral y la capacidad de formar equipos y hacer comunidad?  Esta sería una concepción del liderazgo más propia de sociedades abiertas, participativas, democráticas, inteligentes. El líder visto no sólo como figura de autoridad sino valorado también por su capacidad de vinculación y sinergia. ¡Y aquí las cualidades femeninas para el liderazgo suben su puntaje aceleradamente!

No cabe duda que la sociedad postmoderna, con su “economía de la imaginación” (que no sólo del conocimiento), sus organizaciones flexibles y abiertas al aprendizaje y el entorno complejo y cambiante (líquido) que prevalece, hacen muy atractivo el perfil femenino para posiciones de gobierno.

(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).

Poder o capacidad de conexión