El arte de plantar semillas…
Por Adrián Ruiz de Chávez — Cápsulas de Liderazgo CLC
El arte de plantar semillas…
Se dice que la diferencia entre un gran gobernante y uno regular es la visión de largo plazo y la trascendencia en el tiempo de sus acciones. Personajes que no sólo gobiernan para resolver los problemas concretos e inmediatos que les toca afrontar sino que trazan caminos para el porvenir de sus pueblos u organizaciones. En efecto, gobiernan también para la siguiente generación, son sembradores de futuro.
Alguna vez escuché una conferencia del entonces presidente de la Comisión Nacional del Conocimiento de la India y asesor del primer ministro, Sam Pitroda. Al reflexionar sobre la experiencia del desarrollo tecnológico en la India que ha sido impresionante nos decía: “Ustedes necesitan valorar el arte de plantar semillas y esperar 20 años a que crezca el árbol y de frutos”.
Cuando se gobierna sólo atendiendo los intereses del año (sino es que del cuatrimestre), del trienio o del sexenio, y se pierde el horizonte más lejano, incluso de décadas, se van cancelando horizontes de trascendencia en el tiempo. Así nos pasa, desde algo tan relativamente intrascendente como el fútbol, hasta en asuntos tan graves como la educación, la sostenibilidad del medio ambiente o la planeación del desarrollo integral de nuestra sociedad.
Este es el valor de los dirigentes visionarios que no pierden de vista el muy largo plazo.