Publicado el 22 de mayo de 2025
La calidad de las élites en México: el reto histórico del liderazgo nacional
Por Adrián Ruiz de Chavez — Cápsulas de Liderazgo CLC
Varias veces escuché a Don Lorenzo Servitje decir que nuestro país tenía un problema de liderazgo que inhibía sistemáticamente el despliegue de todo el potencial que tenemos como nación. Si bien hay y ha habido en nuestra historia mujeres y hombres muy notables por su talento, generosidad y contribución al desarrollo del país, hablando en plata, México no siempre se ha distinguido por la virtud de sus clases dirigentes. Por ejemplo, no es casual que a la especificidad de nuestro capitalismo se le haya llamado “capitalismo de compadres”; o que a nuestro sistema político se le haya tildado de “cleptocrático” o que recientemente Ricardo Raphael haya puesto el dedo en la llaga acuñando el término “Mirreynato”, denunciando esa “otra desigualdad” de una oligarquía que se mueve más allá del estado de derecho, de los principios de equidad en la competencia de mercado o señalada por los usos y abusos del poder en distintos ámbitos de nuestra vida social.
En el contexto de una cultura en la que se ha hecho famosa la frase que “la moral es un árbol que da moras”, es importante que las élites se distingan por su calidad ética y no solamente por sus logros políticos o económicos. Que sea una élite verdaderamente ejemplar. No es exagerado decir que el futuro de México depende de ello.
(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).
El diagnóstico de Don Lorenzo Servitje sobre las élites mexicanas
La calidad de las élites en México es uno de los factores que más han condicionado el desarrollo de nuestro país. Varias veces escuché a Don Lorenzo Servitje decir que nuestro país tenía un problema de liderazgo que inhibía sistemáticamente el despliegue de todo el potencial que tenemos como nación. Su diagnóstico, formulado por uno de los empresarios más respetados del siglo XX mexicano, sigue siendo dolorosamente vigente.
Si bien hay y ha habido en nuestra historia mujeres y hombres muy notables por su talento, generosidad y contribución al desarrollo del país, hablando en plata, México no siempre se ha distinguido por la virtud de sus clases dirigentes. Esta es una realidad incómoda que toda persona seria que aspire a ejercer liderazgo en el país debe asumir y enfrentar.
Capitalismo de compadres y cleptocracia: caracterizaciones dolorosas
Por ejemplo, no es casual que a la especificidad de nuestro capitalismo se le haya llamado “capitalismo de compadres“; o que a nuestro sistema político se le haya tildado de “cleptocrático” o que recientemente Ricardo Raphael haya puesto el dedo en la llaga acuñando el término “Mirreynato“, denunciando esa “otra desigualdad” de una oligarquía que se mueve más allá del estado de derecho, de los principios de equidad en la competencia de mercado o señalada por los usos y abusos del poder en distintos ámbitos de nuestra vida social.
Estas caracterizaciones no son meras provocaciones intelectuales: describen patrones reales de comportamiento de sectores significativos de las clases dirigentes mexicanas. Y mientras estos patrones persistan, México seguirá rindiendo por debajo de su enorme potencial.
“La moral es un árbol que da moras”: una cultura que necesita transformación
En el contexto de una cultura en la que se ha hecho famosa la frase que “la moral es un árbol que da moras”, es importante que las élites se distingan por su calidad ética y no solamente por sus logros políticos o económicos. Que sea una élite verdaderamente ejemplar. No es exagerado decir que el futuro de México depende de ello.
El cinismo cultural normalizado —ese guiño que minimiza la importancia de la integridad ética— es uno de los más graves obstáculos para la formación de élites genuinas. Mientras se considere “ingenuo” o “tonto” actuar con integridad, mientras la viveza se premie sobre la honestidad, mientras el “que no transa no avanza” se acepte como principio operativo, la calidad de las élites mexicanas no podrá elevarse al nivel que el país necesita.
Casos ejemplares: que sí los hay
Sería injusto y derrotista pintar un cuadro completamente sombrío. México ha producido empresarios, académicos, políticos y profesionales de altísima calidad ética. Don Lorenzo Servitje mismo es un ejemplo. Don Eugenio Garza Sada en el norte. Don Antonio Madero en la industria automotriz. Académicos como Don Octavio Paz o Don Edmundo O’Gorman. Servidores públicos como Don Manuel Gómez Morín. Profesionales en mil ámbitos que han ejercido su profesión con integridad inquebrantable.
El reto no es inventar las élites virtuosas: es ampliar su número, su influencia y su poder relativo respecto de las élites extractivas. Es transformar la cultura para que la integridad ética sea la norma esperada y no la excepción admirable.
Cuatro acciones para transformar la calidad de las élites mexicanas
1. Educación con formación ética. Las universidades, especialmente las que forman a las clases dirigentes, deben recuperar la formación humanística sólida: filosofía, ética, historia. No basta con técnica: se requiere sabiduría.
2. Coaching ejecutivo de calidad. Los directivos en posiciones de poder necesitan acompañamiento que los confronte con sus propias zonas oscuras y los ayude a desarrollar las virtudes que su posición demanda. El coaching ejecutivo serio no es un servicio de comodidad: es un proceso transformador.
3. Cultura organizacional ejemplar. Las empresas deben modelar internamente la cultura que aspiran a ver en la sociedad. La integridad organizacional se construye día a día, en miles de decisiones pequeñas y algunas grandes.
4. Visibilidad de los buenos ejemplos. El cinismo cultural se alimenta de la invisibilidad de los casos ejemplares. Hay que celebrar y dar visibilidad a quienes ejercen el liderazgo con integridad, para que se vuelvan referente y modelo.
El compromiso del Centro de Liderazgo Creativo
En el CLC trabajamos desde hace más de tres décadas en la formación de líderes con la calidad ética que México y Latinoamérica necesitan. Nuestra apuesta es que la transformación cultural de las élites es posible, una persona y una organización a la vez. No es trabajo de un sexenio ni de una generación: es trabajo de muchas generaciones consecutivas.
Preguntas para la reflexión
¿Qué tipo de élite encarna usted en su trayectoria profesional? ¿Su posición de privilegio se traduce en contribución al bien común o en mera extracción de beneficios? ¿Cómo educa a sus hijos sobre la calidad ética del liderazgo? ¿Premia o castiga, en su organización, la integridad? ¿Qué hace usted, concretamente, para elevar la calidad de las élites mexicanas?
(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).
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Profundizando en calidad de las élites en México: marcos de referencia y estudios
Para profundizar en el estudio del calidad de las élites en México es importante consultar las fuentes académicas y empresariales que han marcado la disciplina del liderazgo. Pensadores como Peter Drucker, considerado el padre del management moderno, sentaron las bases de un enfoque humanista y estratégico que sigue siendo vigente. Sus aportes sobre la sociedad de las organizaciones permiten contextualizar cualquier análisis sobre calidad de las élites en México en un marco más amplio.
La Harvard Business Review ha publicado a lo largo de las últimas décadas estudios y artículos esenciales sobre cómo evoluciona el liderazgo en distintos contextos: desde la era industrial hasta la economía del conocimiento, desde la jerarquía clásica hasta las organizaciones en red. Los lectores interesados en aplicar las ideas sobre calidad de las élites en México a su práctica directiva pueden encontrar en esta publicación un repositorio de casos, marcos analíticos y experiencias documentadas.
Aplicación práctica en el contexto latinoamericano
El estudio del calidad de las élites en México en el contexto mexicano y latinoamericano requiere considerar las particularidades culturales, históricas y económicas de la región. Las empresas familiares, las pymes con vocación exportadora, las organizaciones del tercer sector y las instituciones educativas enfrentan retos específicos al aplicar los principios del liderazgo contemporáneo.
En el Centro de Liderazgo Creativo trabajamos con directivos de toda la región para adaptar los marcos globales a la realidad local. Cada proceso de formación o coaching parte de un diagnóstico riguroso y un acompañamiento sostenido en el tiempo.
Si tu organización busca fortalecer su práctica de calidad de las élites en México, te invitamos a conocer nuestra oferta de programas de liderazgo y de coaching empresarial. Podemos diseñar contigo una intervención a medida que combine teoría sólida con práctica transformadora.

En el Centro de Liderazgo Creativo ayudamos a directivos y equipos a llevar estas ideas a la práctica. Conoce nuestros programas de liderazgo.