La calidad de las élites en México

Por Adrián Ruiz de Chavez — Cápsulas de Liderazgo CLC

La calidad de las élites en México.

Varias veces escuché a Don Lorenzo Servitje decir que nuestro país tenía un problema de liderazgo que inhibía sistemáticamente el despliegue de todo el potencial que tenemos como nación.

Si bien hay y ha habido en nuestra historia mujeres y hombres muy notables por su talento, generosidad y contribución al desarrollo del país, hablando en plata, México no siempre se ha distinguido por la virtud de sus clases dirigentes.

Por ejemplo, no es casual que a la especificidad de nuestro capitalismo se le haya llamado “capitalismo de compadres”; o que a nuestro sistema político se le haya tildado de “cleptocrático” o que recientemente Ricardo Raphael haya puesto el dedo en la llaga acuñando el término “Mirreynato”, denunciando esa “otra desigualdad” de una oligarquía que se mueve más allá del estado de derecho, de los principios de equidad en la competencia de mercado o señalada por los usos y abusos del poder en distintos ámbitos de nuestra vida social.  

En el contexto de una cultura en la que se ha hecho famosa la frase que “la moral es un árbol que da moras”, es importante que las élites se distingan por su calidad ética y no solamente por sus logros políticos o económicos. Que sea una élite verdaderamente ejemplar. No es exagerado decir que el futuro de México depende de ello.  

(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).

La calidad de las élites en México