En el liderazgo se trata de ser útil, no importante

Por Adrián Ruiz de Chavez — Cápsulas de Liderazgo CLC

En el liderazgo se trata de ser útil, no importante.

Así pensaba Winston Churchill. El profesor Ronald Heifetz, fundador del Center for Public Leadership de la Universidad de Harvard, decía que al liderazgo se le debe definir como “la actividad de un ciudadano cualquiera que mueve a otras personas a hacer algo en beneficio de ellas mismas y de la comunidad en general”. El liderazgo es, en buena parte, un modo de ser responsable: de responder a los requerimientos de una comunidad para su mayor bien posible en un contexto determinado.  

De esta declaración destacan dos elementos: la actividad de un ciudadano cualquiera y la procuración del bien para una comunidad. El liderazgo no es un asunto de jerarquía organizacional o de clase social, sino de iniciativa, claridad de visión y de valores y eficacia en la acción que genera movimiento en otras personas para una causa común. 

Carlos Abascal veía al liderazgo como un acto de amor: el líder se mueve porque quiere el bien del otro. Es un acto generoso, de donación de tiempo y talento, de constancia en el esfuerzo, a menudo de sacrificio. El líder decide “pagar el precio” de ir al frente buscando un bien mayor que no será sólo suyo. 

(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).

En el liderazgo se trata de ser útil no importante