¿Ser de los mejores? ¿En qué?

Por Adrián Ruiz de Chavez— Cápsulas de Liderazgo CLC

¿Ser de los mejores? ¿En qué?

Simone Weil escribió: “Lo que necesitan los pueblos son maestros y guías admirables”. ¿Qué supone pertenecer o ser considerado parte de una élite? El vocablo “élite” proviene del francés “elire” y éste del latín “eligere”. Denota lo mejor, lo más selecto, lo digno de elección. Cuando se aplica a cuestiones de impacto social o político, el término adquiere necesariamente una connotación ética: Quien es digno de elección ha de ser también digno de admiración por su calidad como persona, tanto por sus méritos individuales (virtudes) como por su trato hacia los demás y, particularmente, por su contribución al bien de los otros, que por eso, quedan bajo su influencia.  

Es verdad que la virtud de los pueblos depende de la calidad de sus clases dirigentes. Si las clases dirigentes se distinguen por su virtud, su brillantez intelectual, la prudencia de sus juicios y la generosidad de sus actos, su justicia, su disposición a servir al bien de la comunidad, su apertura y consideración al escuchar las inquietudes y dolores particularmente de los menos afortunados en la comunidad, tendremos a una comunidad próspera, plena, justa y feliz. Si, por el contrario, la élite se corrompe, si los que deberían ser los mejores se empiezan a distinguir por sus vicios, la vida de la comunidad se torna en caos.

(Adrián Ruiz de Chávez, Director del Centro de Investigaciones en Liderazgo de la Universidad Anáhuac México).

¿Ser de los mejores? ¿En qué?